EDITORIAL
 
Centro, mujeres y futuro
 


 
El Congreso soviético del Partido Popular en Valencia se ha zanjado con un  escandaloso déficit político no sólo por la mas que alarmante falta de democracia interna fruto de que los convocados pertenecen al pesebre institucional de alcaldes, consejales, cargos autonómicos y demás mediopensionistas, sino, especialmente, por el gravísimo deficit intelectual y las concesiones a la vulgaridad política.

 

Rajoy no sólo se ha cavado su propia tumba política entregando los resortes del partido a la familia político-mediática de los gallardones y demas miembros de la lógia de Prisa que acabarán con él tras su inevitable fracaso de Galicia, Pais Vasco y elecciones europeas, sino que nos ha mostrado su perfil intelectual mas bajo, la cara política mas vulgar y resultona cuando sentenciaba que las conclusiones de este congreso se resumen en "centro, mujeres y futuro".
 
Como si de Manolo Escobar se tratara"viva el vino y las mujeres....", Mariano Rajoy no sólo insultó gravemente a la inteligencia de su electorado con el juego facilón de los clichés, sino que se nos muestra como un  pobre lider desprovisto de un discurso racional y moral sostenido por principios ideológicos firmes que ahora sucumben a la mediocridad, a la zafiedad y a la vulgaridad de un partido desvalorizado y que compite con el PSOE en una desenfrenada carrera por ocupar ese centro creado especialmente  para la confusión, la falta de compromiso, el chalaneo y la mentira politica.